Cebras

Anda, búscate otro malo.

Por Eduardo Rosser Vasserot

Dos amigos caminan por la sabana africana cuando se encuentran con un león hambriento. Al ver a la fiera, uno de ellos se quita las botas que lleva puestas y se calza unas zapatillas de atletismo. El otro, aterrorizado, le increpa: “¿Pero qué haces? ¿de qué te va a servir? ¿crees que por ponerte esas zapatillas vas a correr más que el león?”. Su amigo le contesta: “No necesito correr más que el león, con correr más que tu me es suficiente”.

Ante la adversidad lo primero que buscamos es… un culpable (real o no). Y uno de los mayores errores a nivel laboral es equivocarse de “malo”. Comerciales que le cogen manía a sus clientes. Mandos intermedios que abrigan antipatía hacia subordinados y/o jefes. Futbolistas que  sienten aversión por el árbitro. Alumnos que no tragan a sus profesores. Abogados que profesan animadversión hacia jueces. Candidatos que se enfadan con el técnico de selección…

Vale. Está bien. Necesitas un malo. Alguien que cargue con las culpas de todo. Ok. Lo acepto. Tienes derecho (supongo). Pero, ¿crees que es operativo que el malo sea el león? ¿De verdad crees que vas a correr más que él?  ¿Cogerle manía a aquel que con su juicio evaluará tu trabajo es inteligente? Recuerda que el que va con un martillo piensa que todos son clavos.

Una cebra no tiene que correr mas que un león, tan solo tiene que correr más que otra zebra. Asi que relajémonos un poco y no escupamos contra el viento.

EDUARDO ROSSER VASSEROT
Sociólogo, postgrado en RRHH, y orientador laboral.
Consultor, formador en Rosser Management
https://eduardorosser.wordpress.com/about/
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